Desde el punto de vista histórico cultural, es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asociadas a la búsqueda del placer sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo en la vida. Durante siglos se consideró que la sexualidad en los animales y en los hombres era básicamente de tipo instintivo, hoy se sabe que también algunos mamíferos muy desarrollados, como los delfines o algunos pingúinos presentan un comportamiento sexual diferenciado, que incluye, además de homosexualidad, variantes de la masturbación y de la violación.
La sexualidad humana, Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. Las cuatro características son: el erotismo, la vinculación afectiva, la reproductividad y el sexo genético y físico.
El concepto de sexualidad, por tanto, no se refiere exclusivamente a las “relaciones sexuales”, sino que éstas son tan sólo una parte de aquél.